LUGAR AL OTRO LADO

En este proyecto propongo una relación telúrica, una metáfora entre la actividad volcánica, los movimientos y las nuevas posibilidades de vida.

Los volcanes son el síntoma de la migración de las placas.

Así como la tierra se mueve y las placas oceánicas se desplazan, una sobre la otra, los continentes van adquiriendo nuevas configuraciones a lo largo del tiempo. Se separan, desmembrando y articulando todas las zonas de sutura entre el océano y el continente, lo que indica que algo va migrando sobre lo otro, sobre esa superficie, donde se produce ese foco enorme, incandescente, rojo, que vomita la tierra fundida que sale desde sus entrañas.

 

Lugar al otro lado es un puente entre un pasado y un presente donde la memoria y el archivo construyen un espacio de reflexión, donde sucede un punto de encuentro desde donde poder pensar nuestros procesos de identidad y pertenencia como latinoamericanos.

 

El volcán es eso: borde, frontera, umbral, traslado, desprendimiento. Es lo que hace que afloren  y se manifiesten cosas que están ocurriendo en el corazón del planeta. Así nos vemos atravesados, como la tierra misma, por el movimiento, el desarraigo, la erupción/expulsión y las nuevas posibilidades de vida; ante la necesidad por reubicarnos/reordenarnos, comprendiendo nuestra relación con el exterior.

Este es un proyecto de largo aliento que se encuentra en desarrollo desde Julio/Agosto del 2019. 

I. DERIVAS / FRONTERAS

II. EXILIO

III. MOJADOS

IV. PIEDRIARIOS VOLCANICOS

V. HOMBRE DESNUDO

VI. RENACE. OMBLIGO DEL MUNDO